lunes, 23 de junio de 2014

El Monasterio de LA CARTUJA de Cazalla: ESPACIO para el DISFRUTE y para el ARTE


El Monasterio de LA CARTUJA de Cazalla
ESPACIO para el DISFRUTE y para el ARTE

Un fabuloso LEGADO
    La Cartuja de Cazalla de la Sierra es una de las 4 cartujas existentes en Andalucía y de las 26 que hay en toda España. Situado en pleno Parque Natural de la Sierra Norte, a 3 Km. de Cazalla de la Sierra y a unos 70-75 minutos de Sevilla capital, este monasterio cartujo del Siglo XV ofrece un paraje lleno de armonía, serenidad y belleza impactante. De este lugar, que el paso del tiempo convirtió en ruinas desde que los monjes fueron expulsados, emana una energía muy especial debido a su situación en plena naturaleza, donde reina el silencio, la paz y el sosiego.
    El recinto histórico estuvo abandonado y ruinoso durante 140 años, pero ha sido restaurado con gran éxito a partir de su adquisición por particulares en los años 70. Cuenta con vestigios mudéjares del Siglo VIII, como el manantial y la mezquita, de cuando fue un asentamiento de los Fihríes (mineros de hierro). Sus estilos arquitectónicos son: renacentista, gótico y barroco.
   El monasterio tiene muchos y variados espacios, interconectados y amplios. Dos claustros, dos iglesias, dos capillas, una sala capitular, las antiguas celdas de legos, jardines y terrazas con magníficas vistas.

La reseña HISTÓRICA:  
    Quizás la importancia que todos le han dado a este lugar, resida en su altura y en su agua. Se trata de una meseta caliza sobre el valle del Huéznar en donde brota un manantial inagotable y desde la que se contempla la salida del sol. Los estudios arqueológicos coinciden en que fue siempre utilizado con fines religiosos, existiendo un asentamiento anterior al paso de los fenicios cuando abrieron "La Ruta de la Plata".
    A mediados del Siglo VIII (745) musulmanes del norte de África se instalaron en esta zona para trabajar en las cercanas Minas del Cerro del Hierro. Fue entonces cuando el Wali de Córdoba, primer caudillo de Al-Ándalus, construyó un molino de trigo, un molino de aceite y una mezquita que duró 500 años.
    En el Siglo XIV, según se hace referencia en el Libro de la Montería, se convirtió en un pabellón de Caza de osos llamado "El Castillejo", donde se hospedaban los nobles españoles y la realeza, como Pedro I El Cruel, Fernando III El Santo o El Príncipe de Gales. Después se convirtió en la sala capitular que los monjes utilizaron desde el Siglo XV.
    Los primeros monjes que se instalaron en torno a 1416 en el monasterio de Cazalla fueron Jerónimos, como filial del monasterio de San Isidoro del Campo de Santiponce, y lo abandonaron 50 años más tarde, volviendo a su monasterio de origen. En 1476 llegaron a Cazalla los Cartujos quienes ampliaron el monasterio y construyeron la iglesia de estilo Gótico sevillano con Sagrario Barroco navarro, en honor de Nuestra Señora de la INMACULADA CONCEPCIÓN, y allí permanecieron hasta mediados del Siglo XIX. Su expulsión, debida a la Desamortización de Mendizábal, dejó la Cartuja en un completo abandono, pasando de unas manos a otras y sufriendo un deterioro progresivo que le llevó a un estado absolutamente ruinoso, llegando a ser usado el recinto como simple refugio para el ganado. A finales de los 70 fue adquirida por particulares que pusieron en marcha su restauración.
 


El estilo de vida de los CARTUJOS
    La Orden Cartujana fue experimentando cambios a lo largo del tiempo, algunos importantes, pero estos nunca fueron radicales, ni llevaron consigo una extraordinaria separación de las pautas primigenias, sobre todo, de las que se refieren a la vida cotidiana del monje. Cualquier monasterio de la Orden se encontraba habitado por una comunidad compuesta por dos grupos de monjes, los llamados padres y los llamados hermanos conversos o legos.
    Los padres eran monjes dedicados exclusivamente a la contemplación, al continuo diálogo con Dios, a la lectura espiritual, al rezo y a la ejecución de algún trabajo manual no productivo. No realizaban, pues, una labor de predicación o beneficencia, sino que, convencidos del bien que con ello podían hacer a sus semejantes, se entregaban por completo a la contemplación y adoración de Dios. Su especial particularidad era que, a diferencia de otros monjes cada uno de los padres cartujos realizaban cotidianamente las actividades (orar, leer, trabajar, comer y dormir) de manera individual, en absoluta soledad, silencio y aislamiento, en el ámbito de la celda, que consistía en una casa con su huerto o jardín. Característico también era el clima de simplicidad y pobreza en el que se desarrollaba la vida del padre cartujo, reflejado en su austero hábito, en las frugales comidas (con frecuentes ayunos), en el ámbito arquitectónico donde habita el monje (la celda desnuda)  o, incluso, en su propia liturgia, de una marcada sobriedad y sencillez. 

    Es cierto que las comunidades cartujanas, con el paso del tiempo llegaron a ser poseedoras de extensos patrimonios y de espléndidos monasterios, pero esta riqueza jamás trascendió a la vida cotidiana del cartujo que continuó viviendo dentro de las mismas pautas de soledad y pobreza, como los antiguos anacoretas. Junto a ello, los cartujos también llevaban a cabo, en momentos específicos del día o en determinados días a la semana, prácticas comunitarias, propias de la vida cenobítica. Estas eran, por ejemplo, la celebración cotidiana, en común, en el ámbito de la iglesia, de distintas partes del Oficio Divino, como los maitines o las vísperas, y de la misa conventual o, ya en algunos días concretos (por ejemplo domingos y días de festividad religiosa), la comida en común, las reuniones en la sala capitular y el paseo. Por supuesto, los monjes contaban también con la tutela o dirección de un superior o prior.
    El segundo grupo es el de los hermanos o legos. La presencia de este segundo grupo tuvo su origen en una razón de orden práctico. San Bruno quiso que su comunidad constituyera una unidad orgánica independiente, con autonomía económica. Para poder alcanzar este objetivo y dado que los monjes ermitaños debían dedicarse exclusivamente a la contemplación, era imprescindible que dentro de la comunidad se integrasen otros religiosos que se ocupasen de los trabajos productivos y de las necesarias relaciones con el exterior, fundamentales para la subsistencia de todo el conjunto. De ahí la importancia de los hermanos que, aún sintiendo como los padres una vocación contemplativa, decidían entregar parte de su tiempo al trabajo que permitía la independencia de la comunidad. Aunque su régimen de vida era menos severo que el de los padres, sus actividades (cultivo de la tierra, cuidado del ganado, etc.) se desarrollaban con las mismas pautas de pobreza y sobriedad. Generalmente los legos pertenecían a un estrato social más bajo que el de los padres; sin embargo, también es cierto que a lo largo de la historia personajes de alta cuna o elevada cultura decidieron por humildad ingresar como conversos en los muros de las Cartujas.
   “Nuestra ocupación principal y nuestra vocación es la de dedicarnos al silencio y a la soledad de la celda. (…) En ella con frecuencia el alma se une al Verbo de Dios, la esposa al Esposo, la tierra al cielo, lo humano a lo divino”. (Estatutos cartujos, 4.1).
    Las comunidades cartujanas vivían aisladas del mundo, bajo una estricta clausura. Su número de miembros era relativamente pequeño. En los orígenes solo se admitía en cada monasterio 13 padres (incluido el prior) y 16 legos. Con el paso del tiempo este número se elevó; no obstante, nunca se permitieron comunidades excesivamente numerosas. En un principio la economía de las comunidades estaba basada en la agricultura y la ganadería, a cargo de los hermanos, pero con el tiempo también se aceptó la explotación de propiedades rústicas y urbanas y las cuantiosas donaciones de los benefactores.
Alguien se refería a la orden cartuja como: ¨Esta elite contemplativa, equivalente católico al (auténtico) budismo Zen, al  hinduismo (verdadero) o al (genuino) sufismo.¨
    Decían los cartujos que el ritmo imperturbable de este género de vida, un día tras otro, conduce a una existencia sabia y longeva. No hay distracciones frívolas que disipen la mente y debiliten la voluntad. El rigor de la soledad y el gran silencio, la pobreza de los hábitos, el trabajo manual, los ayunos, la interrupción del sueño… Todo ello, practicado con espíritu de penitencia, favorece la unión con la Naturaleza y da al cuerpo salud.
    La dieta es también muy estricta. Jamás se come carne. No hay desayuno. Desde septiembre hasta abril sólo se cena una frugal colación. Hay abstinencia de lacticinios (lácteos) en Adviento, Cuaresma y todos los viernes. Un día a la semana se ayuna a pan y agua. Eso sí: la comida principal es nutritiva y generosa.

La jornada de un Cartujo:
Entre 19:30 y 20:00 horas: Acostarse.
23:30: Levantarse y orar en la celda.
00:15: Maitines seguidos de Laudes (en la iglesia).
Laudes de la Santísima Virgen (en la celda) y acostarse.
6:30: Levantarse.
7:00: Prima-Angelus.
8:00: Misa conventual en la iglesia.
Lectio divina (lectura meditada de la Biblia).
10:00: Tercia. Estudio-trabajo manual.
12:00: Sexta. Ángelus.
Comida-Recreación (trabaja, lee, toma el sol…).
14:00: Nona. Trabajo manual-estudio (el equilibrio entre ambos difiere en cada caso).
16:00: Vísperas de la Santísima Virgen.
16:15: Vísperas en la iglesia. Colación-lectura-oración.
18:45: Completas. Ángelus
19:30-20:00: Acostarse.


La CARTUJA de Cazalla HOY
    Tenemos el privilegio de estar en el mismo sitio donde, durante 450 años, los hermanos Jerónimos y Cartujos vivieron en la sobriedad y el silencio. La filosofía cartuja puede resumirse en la sencillez: cuanto menos tienes, más libre eres; cuanto menos hablas, más cercano al cosmos puedes estar.
    Hoy en día, nuestra misión es crear o facilitar espacios donde las personas puedan disfrutar de lo que significa el AQUÍ y el AHORA… Sentir el momento, sin contaminación acústica, lumínica, ambiental ni acuática. El agua pura emana del mismo manantial que hace más de 3.000 años. Por supuesto no hay ruidos de coches y se pueden ver las estrellas tan claramente que fue denominado un lugar 5 estrellas o “espacio Starlight” por la UNESCO.
    Actualmente es Monumento Nacional y Bien de Interés Cultural, de propiedad y gestión privada, abierto al público los fines de semana y los festivos de todo el año.
    Aparte del esplendor de sus muros y salas, la acústica de los espacios ofrece un lugar muy especial para practicar cualquier tipo de expresión artística, en particular la música y el canto.

    En los diversos espacios del monasterio se celebran todo tipo de eventos: principalmente FESTIVALES CULTURALES, CONCIERTOS, ESPECTÁCULOS, ENCUENTROS, BODAS, TALLERES ARTÍSTICOS, TERAPÉUTICOS, de CONOCIMIENTO y SALUD (danza, música, canto, mindfulness, yoga, meditación, sanación, cerámica, pintura, teatro, etc.), CELEBRACIONES SOCIALES y CULTURALES, VISITAS ESCOLARES y VISITAS GUIADAS. 

Los ESPACIOS
    El enclave dispone de 2 salas para celebraciones (antiguas iglesias de estilo Gótico sevillano y Barroco navarro), un refectorio, dos claustros, dos capillas y zonas ajardinadas. Dispone de “suites” (las antiguas celdas de los legos, restauradas con mucho encanto, con una decoración rústica y elegante a la vez) para alojar a 20 huéspedes, las cuales ofrecen hermosas vistas hacia el Claustro de Legos, los jardines y el valle. También dispone de una “suite” nupcial.
    Hay grandes espacios para organizar un evento, todos en una sola planta y sin desniveles, en los que se armoniza la naturaleza, la historia, la energía positiva y la belleza.
    Junto a la misma puerta del monasterio existe una casa rural, “La Hospedería”, que dispone de otras 20 plazas de alojamiento.

Está ABIERTO al público fines de semana (de viernes a domingo) y festivos de 10 a 15 horas
    Aunque es posible reservar otros días y horarios para GRUPOS o concertar una cita previa llamando al 617 27 10 24.
    Os esperamos para una visita, una noche de estancia, una actividad artística, un curso de lo que os apetezca o para pasar unos días disfrutando de unas vacaciones en plena naturaleza.

Carolina Bourquin
Gerente de La Cartuja de Cazalla


Teléfonos: 95 11 93 446 - 617 27 10 24



lunes, 12 de mayo de 2014

ESCUELA CON ALMA, un proyecto para educar mejor.
Un nuevo paradigma educativo. Un reto hacia el futuro.


Escuela con calma. Escuela con amor.
Pedagogía cuántica. Pedagogía del ahora.

Escuela con Alma surge como respuesta innovadora, ante un sistema educativo que no ofrece soluciones efectivas a la actual crisis global en la que vivimos. Hemos sobrepasado los límites de la deshumaniza- ción, el consumismo, y el materialismo como forma de vida; y, lejos de satisfacernos, nos sumimos cada vez más en un vacío existencial, la gran lacra de la sociedad contemporánea. Buscamos recetas, reformas, milagros que nos puedan aliviar tanto sufrimiento y frustración. Seguimos buscando fuera lo que olvidamos mirar dentro de nosotros. Tratamos de resolver los conflictos bélicos, el paro, la escasez de recursos, el fracaso escolar, la violencia callejera, la creciente inmigración, etc. con soluciones que “parchean” un presente y que, lejos de solventar, promueven la desconfianza, el desamparo, el racismo y la intolerancia.

En un momento en el que la figura del docente, sufre un gran deterioro y falta de reconocimiento, surge Escuela con Alma, con el ideal de transformar la “visión” que la sociedad tiene del docente, devolvien- do así, la dignidad y el reconocimiento que tal profe- sión merece. Partiendo de la propia transformación del profesional, desde su práctica diaria, hasta lograr reorientar y completar, con este nuevo paradigma, la formación de los futuros profesionales de la educa- ción, y alcanzar el fin último, transformar las leyes educativas, de modo que sean un corpus útil, acepta- do y consensuado por todos, que permita ser la fuen- te que transforme la sociedad y un legado que perdure en el tiempo. En un momento en el que el alumnado muestra una creciente falta de esfuerzo 2 y motivación en su proceso de enseñanza-aprendizaje, Escuela con Alma viene a recordar y acompañar en el camino de retorno al “hogar”, el reencuentro con su propio Ser.

Ampliando la mirada, para que el niño redescubra el verdadero potencial que guarda en su interior, ampliando su capacidad creadora, devolviendo el entusiasmo y la alegría de Ser protagonista de su proceso de aprendizaje. Olvidamos la raíz, fundamento de las futuras sociedades, la única esperanza: La educación de nuestros niños y niñas. Si no logramos sembrar Amor, Compasión, Comprensión, desde la infancia, ¿cómo vamos a erradicar la violencia? En las escuelas, se habla de paz, igualdad, respeto tolerancia, sin embargo ¿hasta qué punto se modifican los hábitos comportamentales? ¿Cómo vamos a generar ciudadanos libres capaces de construir una sociedad pacífica, democrática, si educamos en conceptos, palabras que no son vivenciadas e integradas de un modo experiencial? No hay verdadero respeto sin el conocimiento. No hay libertad sin responsabilidad.

Es, en los primeros estadios del crecimiento, donde se adquieren estrategias de pensamiento y hábitos de conducta, que capacitan al niño para alcanzar una vida plena y feliz. A través del autoconocimiento, la autogestión de sus emociones, y la canalización de su verdadero y único potencial interior -fundamentos de Escuela con Alma- se logra crear a niños y niñas “Transformadores Sociales”, que habiendo crecido en la paz y vivido en el Amor, traigan la Paz y el Amor al Mundo.


Mª Amparo Belén García y García
Pedagoga y Maestra de Música. Osteópata, Quiromasajista, Reflexóloga, Kinesióloga, Maestra de Reiki, Facilitadora en Constelaciones Familiares, Cantante, Clarinetista y Compositora, especializada en “música orgánica” y Música Consciente. Actualmente trabaja en el C.P. La Raza, en Sevilla. Imparte cursos de Danza Oriental Consciente. Fundadora de la Asociación Pro Fundación Escuela Con Alma.



miércoles, 26 de febrero de 2014

EL YOGA A NUESTRO ALCANCE

Yoga es un método simple, aunque poderoso para liberar el verdadero potencial de la mente y el cuerpo. Yoga significa unión, conjugando pensamiento y acción o movimiento y respiración. La respiración es el puente entre nuestra parte física y emocional, además de conectarnos con el continuo fluir del momento presente. 
Los beneficios más evidentes de una práctica honesta y comprometida de yoga son: incrementa la flexibilidad, fuerza y vigor; mejora la concentración y la atención, la vitalidad, la relajación profunda, la calma, la alegría y armonía; corrige problemas posturales; reeduca el sistema respiratorio y circulatorio; y regula el metabolismo y la distribución óptima de la energía.



LOS CINCO PRINCIPIOS DE YOGA


Ejercicio Adecuado


¿Qué es ejercicio adecuado?

El Yoga ve al cuerpo como un vehículo para el alma en su viaje hacia la perfección. Los ejercicios físicos del 
Yogano están diseñados solo para desarrollar el cuerpo; también ayudan en las facultades mentales y en las capacidades espirituales. 

Los ejercicios físicos del Yoga se llaman Asanas, un término que significa una postura fija. El Asana (o postura) debe mantenerse por cierto tiempo. De todas formas esto ya es parte de una práctica avanzada. Inicialmente, estamos interesados en incrementar la flexibilidad del cuerpo.
El cuerpo es joven si es flexible. Los ejercicios yóguicos enfatizan en la salud de la columna vertebral, en su fuerza y flexibilidad. La columna vertebral alberga el sistema nervioso, que es el sistema telegráfico del cuerpo. Al mantener la columna fuerte y flexible a través del ejercicio, incrementamos la circulación y los nervios tienen asegurado su suministro de nutrientes y oxígeno. Las Asanas también afectan a los órganos internos y el sistema endocrino (glándulas y hormonas).


Tradicionalmente, los Yoguis practican Surya Namaskar, el Saludo al Sol, antes de la sesión de Asanas. Aunque existen muchas Asanas (8.400.000 según las escrituras) la práctica de las 12 posturas básicas contiene la esencia y todos los mayores beneficios de este maravilloso sistema. Las posturas para meditación y Pranayama incluyen la postura del Loto. Al final de cada sesión se debe realizar una relajación profunda.


Respiración adecuada


La mayoría de la gente usa solamente una fracción de su capacidad pulmonar para la respiración. Respiran de modo superficial, apenas expandiendo la caja torácica. Sus hombros están encorvados, tienen tensión dolorosa en la zona alta de la espalda y cuello, y sufren de falta de oxígeno. Deberían aprender la respiración completa yóguica.
Hay tres tipos distintos de respiración:
La respiración clavicular es la más superficial y el peor tipo posible. Durante la inhalación los hombros y la clavícula son elevados mientras que el abdomen es contraído. Se realiza un esfuerzo máximo, pero es obtenida una mínima cantidad de aire.
La respiración torácica es realizada con los músculos intercostales expandiendo el tórax, y constituye el segundo tipo de respiración incompleta.
La respiración abdominal profunda es la mejor, por cuanto lleva aire a la parte más baja y más amplia de los pulmones. La respiración es lenta y profunda, efectuándose por tanto un uso adecuado del diafragma.


De hecho, ninguno de estos tipos es completo. Una respiración yóguica completa combina los tres, comenzando con una respiración profunda y continuando la inhalación a través de las zonas intercostal y clavicular.


Relajación Adecuada


Cuando el cuerpo y la mente trabajan constantemente de modo excesivo, disminuye su eficacia natural para hacerlo. La vida social moderna, la comida, el trabajo, e incluso los denominados “entretenimientos”, hacen que la relajación les resulte difícil a la mayoría de las personas. Muchas, hasta olvidaron que el descanso y la relajación, son modos naturales de reponer las energías. El común de la gente gasta mucha energía física y mental incluso al tratar de descansar, debido a la tensión. Gran cantidad de vigor corporal se consume inútilmente.

Mucha de nuestra energía se usa más para mantener los músculos continuamente listos para el trabajo, que en el trabajo útil realizado. Con el propósito de regular y equilibrar el trabajo del cuerpo y de la mente, lo mejor es aprender a economizar la energía producida por nuestro cuerpo. Esto puede hacerse aprendiendo a relajarse.

Recordemos que, en el curso de un día, nuestro cuerpo elabora todas las sustancias y energías necesarias para el día siguiente. Pero, sucede con frecuencia, que todas estas energías pueden ser consumidas en pocos minutos, por malhumor, cólera, ofensas o irritación intensa. El proceso de erupción y represión de emociones violentas, crece con frecuencia hasta convertirse en una conducta habitual. El resultado es desastroso, no sólo para el cuerpo, sino también para la mente.

Durante la relajación completa, no se consume prácticamente energía, o “Prana”, aunque se conserva un poco para mantener el cuerpo en condición normal, mientras que la porción restante se almacena y acumula.



Dieta Adecuada


Intentando basar nuestra dieta en  alimentos puros, simples y naturales los cuales se digieren en forma sencilla y promueven la salud. Las comidas simples ayudan a la digestión y asimilación de los alimentos. 
Los requerimientos nutricionales se dividen en cinco categorías: proteínas, carbohidratos, minerales, grasas y vitaminas. 

Comer alimentos recién cosechados, frescos, provenientes de la naturaleza, que crecen en tierras fértiles (preferentemente orgánicas, libres de químicos y pesticidas), nos ayudan a tener un mejor aporte de estas necesidades nutricionales. El procesar, refinar y cocinar en exceso, destruye la mayor parte del valor de los alimentos.

Una máxima saludable es: “Come para vivir, no vivas para comer”. Lo mejor es si entendemos que el propósito de comer es suministrar a nuestro organismo fuerza vital o Prana, la energía vital para la vida. Por lo tanto el mejor plan nutricional para un estudiante de Yoga es la dieta simple con alimentos naturales y frescos.

Cualquier cambio en la dieta debe hacerse en forma gradual.


Meditación (Dhyana)


Cuando la superficie de un lago está en calma, uno puede ver el fondo muy claramente. Esto es imposible cuando la superficie está agitada por las olas. De la misma manera, cuando la mente está en calma, sin pensamientos ni deseos, puedes ver el “Ser”, y a esto se le llama “Yoga”.


Podemos controlar la agitación mental: concentrando la mente en la atención el silencio, la observación y el trabajo de deseo - rechazo. La habilidad para concentrarse está en todos, no es extraordinaria ni misteriosa. La meditación no es algo que un Yogui tenga que enseñarnos, tu ya tienes la habilidad para silenciar los pensamientos.
La única diferencia entre eso y la meditación (en forma positiva) es que generalmente aprendemos a concentrar la mente externamente, en objetos.

Cuando la mente está completamente concentrada, el tiempo pasa sin que lo notemos, como si no existiera. Cuando la mente está concentrada, ¡no hay tiempo! El tiempo no es más que una modificación de la mente. El tiempo, el espacio, la causalidad y todas las experiencias externas son creaciones mentales.

Toda la felicidad que se logra a través de la mente es temporaria y efímera, está limitada por la naturaleza. Para alcanzar un estado de felicidad duradera y paz absoluta, primero debemos conocer como calmar la mente, concentrarnos e ir más allá de la mente. Llevando la concentración mental hacia el interior, hacia el ser, podemos profundizar la experiencia de la concentración perfecta. Este es el estado de Meditación.




Esther González Aláez

Licenciada en Educación Física, profesora y practicante de Yoga 

jueves, 16 de enero de 2014

LAS DANZAS CLÁSICAS DE LA INDIA


Shiva
    

    


     Las Danzas Clásicas de la India son un compendio de las más genuinas tradiciones de la antigua civilización a la que pertenecen, dado que en ellas se encuentran importantes facetas de las artes, filosofía, religión y otros aspectos esenciales de la vida de ese vasto territorio. Este arte ha sido preservado por más de 2000 años. El espíritu de la India se halla tan plenamente manifestado en sus Danzas Clásicas que, a través de ellas, se percibe el auténtico mundo de sus pensamientos, sentimientos y sabiduría.
      Se denominan danzas clásicas de la India a las incluidas en el "Nâtya-shâstra (del sánscrito: Nâtya = danza y shâstra = tratado), un tratado artístico atribuido al rishi Bhârata y escrito alrededor del año 400 a. C. La concepción de "danza clásica" India es de cuño netamente occidental, ya que el término “nâtya”, traducido en forma simplificada como "danza", tiene un significado más amplio, ya que involucra canto, música, teatro y otras disciplinas. Esta obra se divide en 38 capítulos en torno al teatro, el drama, la poesía, el canto y la música. Incluye reglas sobre temas tan diversos como los edificios ideales para interpretar estas artes, las reglas de prosodia y dicción, los tipos de personaje, la forma de representar los sentimientos y los movimientos de cada miembro. Se describen en detalle 67 mudrâs (posiciones de las manos) y 36 movimientos de ojos.


     ¿Pero cómo llegaron al rishi Bhârata todos esos conocimientos? Para explicarlo hay que partir de la religión hinduista y de su triada de Dioses: Brahmā (el Dios creador), Visnu (el Dios preservador) y Shiva (el Dios destructor).
      Shiva Nataraja, “el rey de la danza”, hace bailar al mundo una frenética danza destructiva a través de los ciclos del nacimiento, la muerte y la reencarnación. La danza de Shiva está compuesta por el fluir de sus cinco actividades. El poder de la creación está representado por la mano derecha en alto y el tambor, sobre el cual toca y produce las vibraciones de las que emanan los ritmos y ciclos de la creación. El poder de mantener está representado por la mano derecha de abajo en un gesto de bendecir o indicación de no temer. El poder de destrucción se muestra a través del fuego que sostiene en su mano izquierda elevada, en una pose de media luna. El poder de ocultar es aquel que esconde la verdad, permitiendo así el crecimiento y eventual cumplimiento del destino, representado por el pie derecho sobre el demonio postrado. El poder de revelar, representado por el pie izquierdo levantado y la mano izquierda hacia abajo como una trompa de elefante, brinda conocimiento y libera el espíritu. Los tres ojos simbolizan el sol, la luna y el fuego o los tres poderes: crear, preservar y destruir. Dos ojos representan el mundo de dualidad mientras que el ojo del medio muestra la visión de no-dualidad. Su sonrisa indica una transcendencia imperturbable.
      Brahmā ofreció y recordó el completo contenido de los Vedas. Del Rig-Veda o libro de los himnos, tomó la recitación poética; del Sama-Veda o libro de las melodías, tomó la música; del Yajur-Veda (o Iayur-Veda), el libro de los sacrificios, tomó el arte de la expresión (Abhinaya); y del Atharva-Veda o libro de los oficios espirituales y encantamientos, tomo Bhava (la emoción) y Rasa (el sentimiento).  Así, de la esencia de todos los Vedas nació el Nâtya-Veda, abarcando su contenido todo lo relacionado con el drama, la danza, la música y otras artes afines, y poseyendo el mismo poder de despertar en el alma humana la conciencia de su divinidad. Estos conocimientos fueron revelados por Brahmā al rishi Bhârata, que lo  inspiraron a componer, con la colaboración de un grupo de Apsaras y Gandharvas (bailarinas y músicos celestiales), el primer ballet-drama llamado Samudra Mathana. Cuando el espectáculo estuvo listo, lo presentó ante el dios Shiva, quien habiendo quedado profundamente complacido, ordenó a Tandu, uno de sus servidores, que instruyera a Bhârata en la forma Tāndava (viril) de la danza divina. Por su parte la diosa Parvati, esposa de Shiva, decidió también revelar al mundo otros secretos de este arte, enseñándole la forma Lasya (femenina), plena de belleza, gracia, elegancia y felicidad. El rishi Bhârata, tras recibir estos valiosos conocimientos, los compiló en el extenso y detallado tratado que se llamó "Nâtya-shâstra".
      Las Danzas Clásicas de la India incluyen muchos y muy diversos estilos. Aunque cada estilo tiene su propio sello y características que los distinguen, todos ellos poseen dos aspectos fundamentales: Nritta y Nritya.
      Nritta es la danza puramente técnica compuesta de estilizados movimientos y poses, en la que no se expresan sentimientos ni emociones. Es conocida también como “danza pura o abstracta” la cual describe la belleza de los movimientos y combinaciones de pasos, utilizando los gestos realizados con las manos sólo en forma decorativa. Aunque carece de significado alguno, sirve para sumar gracia y expresar la alegría provocada por el ritmo.
      Nritya es la unión de la técnica y la expresión, es la “danza interpretativa”, que sugiere en cada movimiento y gesto un significado, una emoción o un acontecimiento.
      Dos versos extraídos del Abhinaya Darpana explican esto con claridad: “La bailarina debe cantar, expresando por medio de gestos de las manos el significado del canto, mostrar en sus ojos estados emocionales y al mismo tiempo danzar marcando con los pies el ritmo de la música. Hacia donde van las manos deben ir los ojos, hacia donde se dirigen los ojos la mente debe seguirlos, donde está la mente nacen las emociones, y donde están las emociones surge el placer estético”.
      Existe un tercer aspecto fundamental llamado Natya, que es la representación dramática de historias tomadas de la Mitología. La palabra Natya viene de la raíz sánscrita “Nat” que representa conjuntamente al drama y a la danza. En la cultura de la antigua India, la danza era parte del drama. Los actores, aparte de interpretar sus roles a través de los diálogos, lo hacían también, cantando y bailando. Eran producciones grupales, en las cuales cada rol era interpretado por diferentes actores de acuerdo a las pautas de la historia a representar. En la actualidad, es más común ver este tipo de representaciones realizadas solamente por una bailarina, quien interpreta a su vez, los diferentes roles a medida que va narrando la historia.
      Todos los aspectos del arte están contemplados en Natya, ya que hay música para los músicos, danza para los amantes de la danza, drama para los actores, hermosas líneas y pintorescas poses para los pintores y escultores, y poesía para los poetas.
      Los principales estilos de danza que se describen en el tratado son los siguientes: Bhârata Nâtyam, Kuchipudi, Odissi, Mohiniyattam, Kathak, Manipuri, Sattriya, Kathakali y Chhau. A continuación, solo hablaremos de los dos primeros estilos.
      Bhârata Nâtyam significa la danza de Bhârata, el autor del "Nâtya-shâstra". Es una danza clásica originaria de Tamil Nadu, al Sur de India, y se caracteriza por su sofisticación, sutileza, elegancia y vigor. Sus orígenes se desarrollaron a través de los siglos en los templos del Sur de India, donde éste formaba parte del ritual diario. Los repertorios y formas de representación han cambiado a lo largo de su historia, pero su íntima relación con la religión y mitología hinduista ha sido preservada. El nombre del rishi Bharata simboliza tres elementos básicos del baile clásico: bhava, de la sílaba “bha”, las emociones;  raga, de la sílaba “ra”, la melodía; y tala, de la sílaba “ta”, el ritmo. Este estilo también se caracteriza por su posición básica que se llama Aramandi (demi-plié), así como por su complejidad rítmica de trabajo de pies y delicada expresión facial. Visualmente, es un estilo de danza dinámico y preciso, que muestra además la pureza de las líneas. La técnica del Bhârata Nâtyam posee reglas bien definidas, y esto se evidencia claramente en la construcción de los “adavus” o pasos de baile, en los que se combinan movimientos de pies, piernas y brazos, con posiciones del torso y la cabeza, y ciertos gestos realizados con las manos. Cada grupo de “adavus” se ejecuta acompañado de una determinada combinación de sílabas rítmicas o “solukattus” que caracteriza y distingue a unos de otros. Hay muchas combinaciones diferentes, las cuales son cantadas por el maestro durante la clase, quien a su vez, marca el ritmo con el “Tattukali”, que es un simple instrumento de percusión compuesto por un sólido trozo de madera y un palito.
Güngurs o Ghungroos
La técnica consiste en la sincronización de los movimientos coordinados de manos (mudrâs), pies, cara y cuerpo que se realizan al acompañamiento de las sílabas de la música, tocada con la tabla, y al percutir el suelo con los pies desarrollando patrones rítmicos con la sonoridad de los “Ghungroos” o cascabeles. Mediante la gesticulación de todo el cuerpo son representadas historias extraídas de las epopeyas hindúes.
      El nombre de Bhârata Nâtyam es, en realidad, un término general para todas las danzas de la India, que luego comenzó a usarse para denominar la danza de las Devadasis de los templos del sur. Las Devadasis eran mujeres jóvenes donadas por sus padres para "casarse" con las deidades que presidían los templos. Las Devadasis permanecían solteras el resto de sus vidas y dedicaban su vida entera a bailar y cantar en la alabanza de Dios, realizando a diario su ritual a la hora de la adoración o en ocasiones festivas.
      Con el paso del tiempo las Devadasis fueron mantenidas bajo el patrocinio de los reyes siguiendo las reglas de las cortes, pero durante la colonización la institución de las Devadasis se corrompió. La dominación extranjera desprestigiaba la cultura autóctona y ya muchos de los indios habían comenzado a perder interés por ella.


                                           Vempati Chinna
      Las Devadasis comenzaron a ser asociadas a la prostitución y el Bhârata Nâtyam se convirtió en una danza vulgar e ilícita. Se prohibió a las Devadasis bailar en los templos y el Bhârata Nâtyam casi se extingue por completo. Sin embargo, a principios de 1930, algunas personas, que conocían el valor de ese tesoro, decidieron salvarlo de su suerte incierta. Srimati Rukmini Devi, una mujer perteneciente a una cultísima familia de brahmines de Madras, rompió con la tradición de siglos que reservaba la ejecución de esas danzas solo para las Devadasis y, tras varios años de aprendizaje, se presento en público con un completo repertorio de Bhârata Nâtyam. Rukmini fue alentada a investigar y aprender las danzas de su propia cultura por la primera bailarina rusa Anna Pavlova, de quien recibía sus lecciones de ballet. Poco después (1936) fundó Kalakshetra en Madras (en la actualidad Chennai), capital de Tamil Nadu, que actualmente es el instituto internacional más importante para la enseñanza de este estilo. Con la independencia de la India, la danza al igual que otras manifestaciones artísticas recibió apoyo, tanto estatal como privado. Hoy las bailarinas de Bhârata Nâtyam son las nuevas sacerdotisas de este arte que ha pasado de los templos a los escenarios, y en sus manos está el conservarlo con toda su pureza estética y espiritual.
Vempati Chinna Satyam y Srimati Rukmini Devi
       Kuchipudi es un estilo de danza clásica que se originó en una aldea del mismo nombre al Sur de la India (estado de Andhra Pradesh), alrededor del siglo III a.C. Asociada con las religiones, al igual que la mayoría de las danzas clásicas indias, fue, y continúa siendo, una viva y vibrante danza tradicional de esta región.
      Durante los tiempos de apogeo del culto Bhakti, surgieron en toda la India grupos de artistas que representaban a través de la danza, el canto y la música historias devocionales. En esta época de auge místico, vivió un artista y devoto llamado Siddherndra Yogi que se convirtió, tras largos años de estudio, en un erudito en diversas ramas del conocimiento, llegando a ser un versado en el "Nâtya-shâstra". Siddhendra no podía comprender el sentido de la versión de Satyabhama, quien amaba a Krishna con un sentimiento posesivo, celoso, dominante, anhelando tenerlo siempre junto a sí, sin separarse de él ni un instante. Llego a la conclusión que el desear apasionadamente la unión con el Divino Amado, sin ceder nunca en el esfuerzo de retener ese contacto constante, era un proceder posible en el sendero espiritual. Para expresar esos sentimientos Siddhendra Yogi concibió la obra “Bhama Kalapam”, componiendo él mismo la música, la poesía y la coreografía, en un estilo basado en las reglas del "Nâtya-shâstra". El reservó este arte para los hombres, enseñando solamente a los jóvenes “brahmines” de la aldea, llamados “bhagavatulos”, que asumían papeles de ambos sexos. Se cree que el primer grupo de “bhagavatulos” fue formado por él en 1502. Las materias que los estudiantes debían aprender eran entre otras: los Vedas, Shâstras, música, danza, literatura, pintura, escultura, idiomas (sánscrito y telugu), confección de indumentaria teatral, ornamentos, etc.
      Una destacadísima figura de este arte en nuestros días, es el Dr. Vempati Chinna Satyam, fundador y creador de la Kuchipudi Art Academy de Chennai (antes Madrás). Este genial maestro de baile, intérprete, músico y coreógrafo, ha formado a una nueva generación de excelentes bailarines y bailarinas y ha realizado la coreografía de numerosos ballets-dramas. Vempati jugó un rol muy importante en el rejuvenecimiento y difusión de este arte ya que, gracias a él, el Kuchipudi recobró su vigor y reputación, tras atravesar momentos críticos en los cuales estuvo a punto de caer en el olvido.
      Tanto el Bhârata Nâtyam como el Kuchipudi siguen los preceptos del "Nâtya-shâstra" y del Abhinaya Darpana. Este último, que significa “El espejo de los gestos”, es un tratado posterior al "Nâtya-shâstra" y fue escrito por Nandikeshwara. En este tratado se enumeran nueve movimientos de cabeza, cuatro de cuello, y ocho clases de miradas. Se describen también veintiocho gestos que se ejecutan con una mano individualmente y veintitrés de las dos manos juntas, y una gran variedad de formas en que pueden ser combinados y utilizados. Con todos estos elementos la bailarina expresa el significado de un canto, narra una historia o interpreta diferentes personajes. 


Srimati Rukmini Devi
      Estos dos estilos comparten, al igual que los otros estilos clásicos, características comunes tales como las posiciones de los pies (Pada Bheda), los gestos de las manos (Hasta Vinyasam) y la expresión facial (Abhinaya). En un sentido más amplio, el Abhinaya se compone de cuatro partes o cuatro formas de expresión. Angikabhinaya, que es la expresión física, utilizando el cuerpo entero para transmitir un significado, a través de los gestos de las manos, movimientos de pies y torso, posturas, e incluso diferentes formas de caminar. Vachikabhinaya, que es la expresión a través del sonido, de las palabras o el contenido de las canciones, de la música vocal y del apoyo orquestal que se funde con la danza. Aharyabhinaya, que es la expresión externa a través del vestuario, las joyas, la decoración, la puesta en escena y otros accesorios. Y Satvikabhinaya, que es la expresión interna que involucra estados emocionales. Aquí la bailarina se encuentra absolutamente comprometida con sus emociones más profundas que afloran desde su ser interior: mientras los ojos se convierten en el espejo del alma, el rostro se transforma en un verdadero campo de interpretación en el que se expresan variadas emociones. 
      Otra característica común entre ambos estilos es el Aramandi o Ardha Mandhala, posición básica que se realiza con las rodillas flexionadas y dirigidas hacia afuera, y en la que se ejecutan la mayoría de los pasos y posiciones. El contacto de los pies descalzos con el suelo, es un rasgo muy particular de la danza india. Utilizando la planta, el talón y la media punta, los pies golpean el suelo marcando diferentes patrones rítmicos. En ambos estilos encontramos danzas de tipo Tandava (masculina o de movimientos vigorosos) y Lasya (femenina o de movimientos graciosos). La música que acompaña tanto al Bhârata Nâtyam como al Kuchipudi es la clásica del Sur de la India llamada Carnática. A través de la actuación e interpretación, la bailarina da vida tanto a dioses como a demonios, animales fantásticos y fuerzas de la naturaleza, junto con las pasiones más sutiles del alma humana.
Beatriz Crespo
       La música de la India es de tradición oral, transmitiéndose de maestros a discípulos desde la antigüedad hasta nuestros días. Cantar es una forma de conectarse a la vida y a nuestra profunda esencia divina, dejándose llevar por la melodía y el ritmo. El canto de la India es también una forma de Yoga. Estamos todos conectados por vibraciones sonoras, así que cantar nos abre el corazón y nos hace vibrar con todo el Universo.


Tabla India


Recopilación hecha por José Antonio García a partir de diversas fuentes: Beatriz Crespo; Web Oficial de Gobierno de Andhra Pradesh; biografía de Rukmini Devi; Kalabhumi; Wikipedia; Centro Durga Ma; y Sociedad Geográfica de las Indias. Gracias a todos ellos.